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Teorías de Adam Smith y tonteorías neoliberales

En mi ignorancia yo pensaba que cuando los economistas neoliberales usaban las teorías de Adam Smith para hacer lo que hacían, por lo menos lo hacían con conocimiento de causa y cierta coherencia. Creía que Smith defendía lo que hacían los neoliberales. Lo que debería haber adivinado, viendo la falta de alma y corazón del neoliberalismo, es que Smith, como el resto, había sido utilizado.

Smith se consideraba a sí mismo ante todo un filósofo moral. El sistema de monopolio del de hablaba no era el democrático que tenemos ahora, sino la monarquía absoluta. Defendía la libertad individual en una sociedad tremendamente estructurada donde los estratos sociales estaban claramente definidos y las profesiones pasaban de padres a hijos sin posibilidad de decisión personal. Smith criticaba la moral de la época, le interesaba la capacidad humana de formar juicios morales a pesar de la tendencia a defender el interés propio de las personas. Propuso una teoría de la simpatía, en la que la observación del otro nos hace conscientes de nosotros mismos y de nuestro comportamiento ético.

El beneficio social derivado de una economía de mercado libre sólo existe, según Smith, si el mercado es realmente libre. Smith alertaba contra la acumulación de poder, en su opinión, el principal enemigo de la libertad individual.

¿Qué habría pensado Smith de las grandes corporaciones que monopolizan y manipulan los mercados en su favor y en contra de las personas? ¿No se parecen mucho al antiguo monarca absoluto que cree poseer a sus súbditos?

El mercado según Smith se compone de personas que actúan en interés propio para producir el mayor valor posible. Y es un mecanismo social muy valioso en muchos casos. Pero Smith se da cuenta de que hay muchos más valores aparte de la utilidad que no se pueden tratar en el mercado. La libertad de expresión no es una utilidad, poder escuchar música cuando se llega a casa no es una utilidad, los valores estéticos tampoco. Una sociedad en la que domina el mercado descuida los otros valores que obviamente son importantes. Por ello Smith limita el papel del mercado en la sociedad.

Smith era mucho más crítico y escéptico con el mercado de lo que yo creía. Habla de capitalistas que se confabulan contra el interés general y que siempre andan conspirando contra los consumidores. Y que sin embargo nunca dudan en pedir ayuda al Estado para defender sus intereses. Pero tampoco creía mucho en el estado. En gran medida porque la democracia en el Reino Unido en aquella época (siglo XVIII) dejaba mucho que desear. Para Smith la función del Estado en la práctica era defender la propiedad privada, a los que tienen propiedad privada contra los que no. Es decir, a los ricos contra los pobres.

El neoliberalismo ha querido interpretar sus teorías como que para que haya un mercado libre debe disminuir el papel del Estado. Pero Smith dice que no podemos prescindir del Estado, que para que la sociedad funcione hacen falta instituciones que funcionen bien y que sean honestas. Smith no opone la libertad al Estado, sino la libertad a la acumulación de poder.

Lo que es importante para Smith es la creencia central de la Ilustración de que las personas deben poder elegir libremente. El mercado no está ahí para maximizar la utilidad sino para que las personas puedan elegir libremente. En el mercado de Smith todos los agentes son libres, nadie tiene poder sobre otros. La idea de la mano invisible es que no haya un estado ni poder mayor que decida lo que debe producirse. Las personas actúan racionalmente, compran y venden, trabajan en lo que les hace ganar dinero pero también en lo que les gusta. Instaba a que las personas tuvieran una buena vida. Y sufría cuando se daba cuenta de que lo pasaban mal.

La expresión “interés general” de Smith (otra de las expresiones malinterpretadas) no se refiere a una actuación egoísta, al contrario, se refiere al uso de la conciencia. A la capacidad de ponernos en la piel del otro desde nuestras propias circunstancias. Según Smith, si pensamos racionalmente y escuchamos a nuestra conciencia, actuamos moralmente.

¿Qué habría opinado de la especulación financiera? Smith hablaba a menudo del trabajo productivo y subrayaba la importancia del trabajo manual. No es seguro que hubiese incluido la especulación financiera como algo productivo.

A Smith no le interesa cómo son las cosas, sino cómo deberían ser. El propósito de su obra es encontrar una manera ética de controlar el individualismo mediante la decencia. Smith atacaba la codicia y defendía la moderación, la decencia y la justicia. Le habrían preocupado la codicia y la concentración de poder actuales. En el fondo era un educador, quería que la gente le entendiera. Lo que podemos aprender hoy de sus teorías es que la economía ocupa demasiado lugar y la ética debe anteponerse.

Obras que hice inspirada por la crisis económica.

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